La ciencia descubre que las parejas comparten hasta un 30% de sus bacterias intestinales

Vivir juntos, compartir hábitos e incluso besarse puede influir directamente en el microbioma y la salud de las parejas.

La ciencia descubre que las parejas comparten hasta un 30% de sus bacterias intestinales

Las parejas no solo comparten casa, comidas o rutinas. También pueden compartir algo mucho más invisible: sus bacterias intestinales. Una investigación reciente ha revelado que las personas que viven juntas pueden compartir entre un 13% y un 30% de las bacterias que habitan en su intestino, lo que podría tener efectos importantes en la salud.

El hallazgo forma parte de estudios sobre el microbioma humano, el complejo ecosistema de microorganismos que vive en nuestro cuerpo y que desempeña un papel fundamental en procesos como la digestión, el sistema inmunológico e incluso el metabolismo.

El microbioma de las parejas se vuelve similar

Los científicos observaron que las parejas que conviven durante largos periodos tienden a tener microbiomas intestinales más parecidos que las personas que viven solas o que no comparten hogar.

Esto ocurre incluso cuando se tienen en cuenta factores como la dieta, lo que sugiere que la convivencia y el contacto cercano pueden influir directamente en la transferencia de bacterias.

Además, las parejas que viven juntas suelen presentar una mayor diversidad de bacterias intestinales, algo que los investigadores asocian con beneficios para la salud. Una mayor diversidad microbiana se ha relacionado con un menor riesgo de enfermedades como el síndrome del intestino irritable, problemas cardiovasculares o alteraciones en el metabolismo del azúcar.

Los besos también influyen

El contacto físico cotidiano también podría explicar este intercambio de microorganismos. Estudios previos han demostrado que un beso de apenas diez segundos puede transferir hasta 80 millones de bacterias entre dos personas.

Con el tiempo, estos intercambios repetidos pueden hacer que las comunidades bacterianas de las parejas se vuelvan cada vez más similares.

No todas las bacterias son beneficiosas

Aunque compartir microbioma puede tener efectos positivos, los investigadores advierten que no siempre ocurre así. Algunas bacterias compartidas pueden estar asociadas con problemas de salud dependiendo del contexto.

Por ejemplo, ciertos microorganismos del género Ruminococcus pueden tener efectos distintos según la especie: algunas benefician al organismo, mientras que otras se han relacionado con enfermedades metabólicas o trastornos digestivos.

La relación entre convivencia y salud

Los científicos creen que estos hallazgos refuerzan la idea de que nuestras relaciones sociales también influyen en la salud física. El entorno compartido, los hábitos alimentarios y el contacto directo pueden moldear el microbioma humano de maneras que apenas comenzamos a comprender.

En otras palabras, las personas con las que convivimos podrían tener más influencia en nuestro organismo de lo que imaginamos, incluso a nivel microscópico.

Gian

Gian Fundador

Soy programador web, amante del cine y de un buen cafe!

0 Comentarios

Todavía no hay comentarios.